“De la Martinica ha llegado a ésta [Santander] una fragata muy interesada…”

Nos encontramos a comienzos de 1778, doscientos años antes de que naciera un servidor y unos meses antes de que se promulgara el Reglamento de libre comercio que permitiría el comercio directo entre Santander y otros doce puertos españoles con América aunque, desde 1765, Santander ya había sido habilitado para comerciar con las islas del Caribe. Sigue leyendo

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Otra breve carta entre los hermanos García, esta vez sobre cera, cebollas y repollos.

Antonio, al dador de tu carta, fecha 8 de éste [enero], le hizo Úrsula entrega de una caldera, la cera, cebollas y la docena de repollos a cinco cuartos y medio; importa la docena ocho reales menos dos cuartos. Juntamente con tus repollos, encargó el carretero a Úrsula dos y para que el carretero no te escogiese los mejores dije a mi mujer que dijese al carretero que los menores habían costado a seis cuartos y los mayores a real, con tal de que no los pagaría; tal vez iba y se los cobra a seis cuartos, no costando más que cinco cuartos y medio; cosa de mujeres.

Es cuanto ocurre y pido a Nuestro Señor te guarde muchos años.

Santander, y enero, 19 de 1778.

Hoy me hacen entrega de los autos [¿son estos los autos para los que habría tratado de “componer” su genealogía?].

Hermano Antonio García.

Hermano José Miguel García.

 

Podéis leer las cartas anteriores, aquí, aquí y aquí.